El pasado 28 de junio, una tragedia sacudió la autopista interestatal I-20, cerca de Terrell, Texas. Seis personas perdieron la vida y varias más resultaron heridas tras un choque múltiple provocado por un conductor de camión que se quedó dormido al volante.
El responsable fue identificado como Alexis Osmani González-Companioni, de 27 años y residente en Kissimmee, Florida. Según el reporte del Departamento de Seguridad Pública de Texas, González-Companioni conducía un camión Peterbilt 2025 con remolque cuando se durmió y embistió una fila de vehículos detenidos. El impacto generó una reacción en cadena que involucró otros siete vehículos.
Entre las víctimas fatales se encontraban cuatro miembros de una misma familia que viajaban en una camioneta Ford F-150 de 2018. Tres generaciones completas desaparecieron en cuestión de segundos. Otras dos personas también murieron, y cuatro más fueron hospitalizadas, dos de ellas en estado grave.
¿Qué se sabe hasta el momento?
El caso ha levantado serias dudas sobre el historial del conductor y la empresa para la que trabajaba: Hope Trans LLC, una compañía de transporte con sede en Orlando, Florida, que opera 65 camiones y emplea a 80 conductores. El propio Departamento de Transporte de EE. UU. (DOT) confirmó que ha encontrado irregularidades inaceptables en los registros del camión y del conductor.
“Los conductores no calificados no deberían estar en la carretera, y los operadores turbios no deberían seguir en el negocio”, declaró el secretario de Transporte, Sean Duffy, a través de su cuenta oficial. El funcionario aseguró que el DOT apoyará cada paso de la investigación, liderada por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
Además del accidente, se investiga el estatus migratorio de González-Companioni, quien habría ingresado a Estados Unidos en 2020 con una visa de 90 días y nunca regresó a Cuba, según medios locales. En su país natal, fue identificado como exlíder de un grupo socialista estudiantil antes de mudarse a Miami.
Este caso se produce en medio del endurecimiento de las regulaciones para conductores con licencias comerciales (CDL) no domiciliadas. Según datos oficiales, Florida otorga miles de estas licencias cada año a trabajadores con permisos legales, pero el reciente pro-trucker package lanzado por el gobierno de Donald Trump busca reforzar los controles, especialmente en lo relativo al dominio del inglés y la capacitación adecuada.
*Con información de Overdrive Online
