En el corazón del debate sobre la seguridad y la escasez de conductores, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) lleva adelante un programa que transformaría el futuro del transporte por carretera en Estados Unidos. Se trata del Safe Driver Apprenticeship Program (SDAP), un proyecto piloto busca responder una vieja pregunta de la industria:
¿Pueden los jóvenes entre 18 y 20 años conducir camiones comerciales de forma segura a través de líneas estatales?
Actualmente, los conductores menores de 21 años con licencia CDL solo pueden operar dentro de su estado. Esto limitaría sus oportunidades laborales, tratándose de un país donde una sola ruta puede cruzar varios estados. La falta de datos concretos sobre el desempeño de estos jóvenes al volante ha sido uno de los mayores obstáculos para modificar esta restricción.
El SDAP, impulsado bajo la Ley de Infraestructura y Empleos, propone una solución basada en evidencia. Permite que jóvenes entre 18 y 20 años conduzcan en comercio interestatal bajo condiciones estrictas.. Estas serían: formación adicional, supervisión directa por conductores experimentados y el uso obligatorio de tecnología avanzada de seguridad en los vehículos. Cada participante debe completar al menos 400 horas de conducción supervisada, y las empresas deben reportar datos detallados sobre seguridad a la FMCSA.
Sin embargo, a pocos meses de que el programa expire, el avance ha sido lento. De los 3.000 conductores previstos, solo 42 han completado ambas etapas del proceso. La baja participación deja dudas sobre si se podrá reunir suficiente información para llevar adelante alguna modificación a las normas.
Pese a los obstáculos, expertos del sector destacan que abrir esta puerta laboral atraería nuevas generaciones a un oficio vital. Sobre todo en momentos donde muchos jóvenes buscan alternativas a la educación universitaria tradicional. Alegan que este es el momento de avanzar y ofrecerles una ruta clara hacia una carrera estable sin dejar de lado la seguridad vial.
