Ejecutivos de J.B. Hunt Transport Services, una de las principales empresas de transporte de carga en Estados Unidos, señalaron esta semana que las recientes medidas regulatorias y el aumento de controles por parte de las autoridades ya están teniendo un impacto directo en la capacidad disponible del mercado.
Durante la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre, Spencer Frazier, vicepresidente ejecutivo de Ventas y Marketing, aseguró que el número de transportistas que abandonan el mercado ha crecido, aunque la débil demanda podría estar ocultando parte de esa tendencia. “La burbuja de capacidad se está desinflando”, comentó en una conferencia con analistas.
Las acciones regulatorias —muchas impulsadas por la FMCSA (Administración Federal de Seguridad de Autotransportes)— han endurecido la supervisión sobre licencias para conductores extranjeros, requisitos de idioma y visados tipo B-1, que solo permiten cruzar la frontera para entregar o recoger carga. Estas medidas, aunque justificadas por motivos de seguridad, también están contribuyendo a limitar la oferta de camiones disponibles en un mercado que sigue mostrando signos de recesión.
Por su parte, Nick Hobbs, director de operaciones de la empresa, indicó que ya se nota un efecto real en varias zonas del país. “Hemos visto una ligera presión en unos ocho a diez mercados clave”, explicó, señalando que parte de esta reducción de capacidad también podría estar relacionada con redadas migratorias en zonas metropolitanas.
A pesar de estos ajustes, la compañía dejó claro que los cambios regulatorios por sí solos no reactivarán el sector. “Se necesita una mejora económica junto con las regulaciones para que haya un verdadero repunte”, subrayó Hobbs.
«La Navidad sigue en pie»
En cuanto a los resultados financieros, J.B. Hunt reportó utilidades netas por 171 millones de dólares, con ingresos operativos de más de 3.000 millones. Sus unidades de carga dedicada y transporte por carretera mostraron incrementos, mientras que el segmento intermodal —que representa la mitad del negocio— tuvo caídas moderadas en ingresos y volumen. Aun así, la empresa logró mejorar su margen operativo gracias a un plan de reducción de costos que apunta a ahorrar más de 100 millones de dólares a largo plazo.
Aunque aún no se percibe un repunte fuerte en la demanda, desde J.B. Hunt aseguran que la temporada alta de fin de año sigue en pie. “Nadie ha cancelado la Navidad”, bromeó Frazier, confiado en que todavía hay carga por mover.
La bolsa reaccionó positivamente al informe: las acciones de J.B. Hunt subieron más de un 22 %, alcanzando su nivel más alto desde febrero y elevando la valoración de mercado de la compañía a 16.500 millones de dólares.
