Más de 600 mil conductores de camiones podrían quedar fuera del juego en Estados Unidos, y no precisamente por decisión propia. Nuevas reglas, operativos federales y una fuerte presión migratoria están transformando el panorama del transporte de carga a una velocidad que pocos veían venir.
Uno de los golpes más recientes fue la Operación Midway Blitz, realizada por el Departamento de Seguridad Nacional en Indiana. El resultado: 223 personas detenidas, entre ellas 46 conductores de camiones. Lo más preocupante es que muchos de ellos tenían licencias CDL emitidas por diferentes estados, lo cual puso nuevamente en el centro del debate la forma en que se están otorgando estos permisos.
A esto se suma otra medida que ya está teniendo consecuencias: cumplir los requisitos de dominio del inglés bajo pena de quedar fuera de circulación. Hasta octubre de este año, más de 7,200 camioneros fueron sacados tras el volante por no pasar las inspecciones relacionadas con el idioma.
Y eso no es todo. Nuevas restricciones sobre las licencias comerciales para conductores con visas temporales podrían dejar fuera al 97% de quienes hoy manejan bajo ese estatus. Así estima la empresa J.B. Hunt.
El panorama preocupa. Las compañías han empezado a congelar contrataciones, mientras muchos temen que, si el volumen de carga sube en 2026 como se espera, la falta de conductores cause un alza de tarifas y tensión en toda la industria.
