La justicia acaba de pisar el freno. Un tribunal federal en Washington D.C. suspendió temporalmente la controvertida regla de emergencia de la FMCSA que restringía el acceso a licencias CDL para conductores no domiciliados en EE. UU. De esta forma queda en pausa su aplicación mientras se revisa si el proceso legal fue el adecuado.
La decisión, emitida este lunes 10 de noviembre por un panel de tres jueces, devuelve el respiro a casi 200.000 conductores—incluidos beneficiarios de DACA, solicitantes de asilo y refugiados—que estaban en riesgo de perder su sustento. Por ahora, estos camioneros pueden seguir trabajando bajo las reglas vigentes antes del 29 de septiembre.
La regla, implementada abruptamente por la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA), limitaba la elegibilidad para obtener o renovar licencias CDL no domiciliadas, afectando directamente a inmigrantes legalmente autorizados para trabajar, pero que no cuentan con residencia permanente.
Un fallo que no es definitivo… pero sí potente
La suspensión judicial no representa una victoria final, pero sí detiene la aplicación de la norma mientras se analiza si la FMCSA se saltó los pasos del debido proceso al imponerla sin pasar por el procedimiento normal de consulta pública.
Para camioneros como Jorge Rivera Lujan—titular de CDL desde hace años y protegido por DACA—la nueva regla fue un golpe directo a su negocio. Según declaró en la demanda, no pudo renovar su licencia tras la entrada en vigor de la norma, lo que amenazó con dejarlo fuera de las carreteras y sin ingresos.
¿Seguridad o exclusión?
El Departamento de Justicia y la FMCSA defienden la medida como una respuesta a preocupaciones de seguridad vial, alegando que conductores no domiciliados han estado involucrados en accidentes fatales. Sin embargo, para muchos en la industria, el enfoque es desproporcionado y carece de evidencia concreta.
Todd Spencer, presidente de la OOIDA, señaló que el revés legal se basa en una cuestión de procedimiento, no de política. Mientras tanto, la Alianza de Seguridad en Vehículos Comerciales (CVSA) pidió a la FMCSA mayor transparencia, exigiendo que se publique el memo completo sobre cómo se evalúa la “proficiencia en inglés” de los conductores.
