La seguridad en las carreteras de Estados Unidos volvió al centro de la conversación tras un arresto que sacudió al sector del transporte. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que ICE capturó a un conductor de camión originario de Uzbekistán, catalogado como “terrorista buscado” en su país. Todo esto mientras trabajaba con una CDL emitida en Pensilvania.
El detenido, identificado como Akhror Bozorov, de 31 años, fue arrestado el 9 de noviembre en Kansas. De acuerdo con las autoridades uzbekas, Bozorov tiene una orden de captura desde 2022. Los cargos alegados van desde pertenecer a una organización extremista, difundir material propagandístico hasta reclutar individuos para movimientos violentos. El DHS detalló que el hombre habría ingresado ilegalmente al país en febrero de 2023 antes de ser liberado por la patrulla fronteriza mientras esperaba un proceso migratorio.
Más allá de la noticia
La noticia llega en medio de una serie de operativos interestatales en zonas como Indiana y Oklahoma. Como resultado de los procedimientos, cientos de conductores indocumentados fueron detenidos, muchos de ellos también con licencias comerciales. Estas redadas forman parte de una estrategia más amplia del gobierno federal para reforzar los controles en la industria del transporte, que ha quedado bajo escrutinio por el acceso de personas sin autorización legal a licencias CDL.
El arresto de Bozorov alimenta la narrativa de que el sistema de licencias necesita ajustes. Además, pone presión sobre los estados que han emitido CDLs a personas liberadas en procesos migratorios pendientes.
Funcionarios del DHS han reiterado que su objetivo es impedir que individuos que representen un riesgo trabajen en sectores sensibles como el transporte de carga. Sin embargo, defensores de inmigrantes advierten que estas operaciones pueden derivar en generalizaciones injustas que afecten a trabajadores legales que sostienen gran parte de la industria.
