Un nuevo capítulo se abre en la tensión entre California y el gobierno federal por las licencias comerciales. Esta vez, la disputa gira en torno a 17.000 CDLs que el estado planeaba reemitir a conductores inmigrantes, luego de detectar errores en los avisos de cancelación enviados durante la reciente ofensiva regulatoria sobre el sistema de licencias.
La medida estatal buscaba corregir fechas de vencimiento mal calculadas y devolver certidumbre a miles de camioneros que habían quedado en el limbo administrativo. Sin embargo, el plan fue frenado desde Washington. De tal suerte, el gobierno federal instruyó a California suspender el proceso, según reportes de medios locales.
La decisión llega en un momento especialmente sensible. El Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV) había anunciado que las licencias corregidas comenzarían a emitirse a partir del 16 de diciembre, justo antes del cierre de año. Ahora, sin un pronunciamiento oficial del Departamento de Transporte (USDOT), la FMCSA ni del secretario de Transporte, Sean Duffy, el futuro de esas CDLs vuelve a quedar en suspenso.
Desde el DMV de California aseguran que el estado cumple tanto con la ley estatal como con los requisitos federales. Además, advierten que la intervención federal genera un impacto directo en la industria del transporte.
El malestar también se siente entre los sindicatos. Desde Teamsters California calificaron la decisión como innecesaria y especialmente dura. Para muchos conductores, la expectativa de resolver su situación antes de Navidad se transformó en más incertidumbre.
El calendario añade presión al conflicto. Las 17.000 licencias están programadas para quedar oficialmente revocadas el 5 de enero de 2026, lo que deja un margen cada vez más estrecho para encontrar una salida. California insiste en que está lista para reanudar la emisión de licencias corregidas en cuanto reciba luz verde federal.
*Con información de CDL Life
