Atención camioneros: el gobierno federal acaba de lanzar una auditoría que ya está dando de qué hablar en la industria del transporte. La FMCSA (Administración Federal de Seguridad de Autotransportes) está revisando, estado por estado, todas las licencias CDL emitidas a conductores que no son ciudadanos estadounidenses.
La noticia fue confirmada por el propio secretario de Transporte, Sean Duffy, en el popular podcast What the Truck?!?. Según explicó, el objetivo es detectar posibles irregularidades en la entrega de estas licencias, conocidas como CDLs no domiciliadas.
¿Qué significa esto?
La revisión afecta a todos los que recibieron su CDL siendo residentes temporales, con visas de trabajo o a través de programas de contratación internacional. El foco principal: comprobar que todos cumplieron con los requisitos legales, incluyendo el dominio del inglés.
Esto se suma a otro cambio clave: desde el 25 de junio de 2025, cualquier oficial en carretera podrá detener y sacar de servicio a un conductor que no pase la evaluación de inglés. Según la ley federal (49 CFR § 391.11(b)(2)), los conductores deben poder leer y hablar inglés, entender las señales de tráfico y responder a las autoridades sin ayuda de traductores ni apps.
La industria reacciona
Como era de esperarse, las opiniones están divididas. Hay quienes creen que la medida ayudará a mejorar la seguridad en las carreteras. Pero muchos otros ven esto como un golpe directo a la comunidad inmigrante dentro del transporte.
Según datos de FreightWaves, hasta un 10% de los camioneros activos en EE.UU. podrían estar en riesgo de quedar fuera de circulación por no cumplir el estándar de inglés.
Preocupación entre brokers y cargadores
La nueva norma no solo afecta a los conductores. Empresas de logística, brokers y cargadores ya están revisando sus contratos y procesos de selección. Algunos expertos legales advierten que podrían surgir problemas si siguen enviando cargas a transportistas que no cumplan las nuevas exigencias.
Mientras tanto, varias escuelas de CDL ya comenzaron a incluir clases intensivas de inglés en sus programas de formación. La auditoría apenas empieza, pero todo indica que el tema seguirá generando tensión en las próximas semanas.
